Home / consejos seguridad / ¿Sabes qué es el efecto túnel?

Ahora que ya podemos movernos por todos los lugares de España, comienzan a aumentar los desplazamientos. Cuando cogemos el coche, debemos estar con los cinco sentidos en la carretera para no poner en riesgo la seguridad. Cualquier distracción puede supone un peligro para el conductor y los pasajeros del coche. Aumentar la velocidad es peligroso ya que se puede producir el efecto túnel.

El efecto túnel es un fenómeno en el que la visión de nuestro entorno se va reduciendo al mismo tiempo que aumenta la rapidez del vehículo. Eso significa perder campo de visión que se vuelve cada vez más difuso. Para que sepas todo lo que debes hacer para evitarlo, desde Autolunas Carabanchel te damos unos consejos adecuados para ello.

Cómo evitar el temido efecto túnel

Es un fenómeno muy fácil de explicar: si conduces rápido, la visión empieza a no percibir las cosas de manera nítida. Ese efecto ira aumentando según aprietes el acelerador con imágenes más difusas de nuestro entorno. Hasta que se da el conocido efecto túnel. Un ejemplo es que circulas a 150 km/h solo verás lo que hay en el centro de la visión, los lados son como si no existieran.

Evitar el efecto túnel es más fácil de lo que crees. Solo tienes que conducir a una velocidad moderada, respetar las señales de tráfico y no coger el coche si estás cansado. Esas tres premisas pondrán fin al efecto túnel. Respetar las señales es primordial, pero también saber cuando estás demasiado cansado para conducir. En esos casos debes descansar y no coger el coche. Si no lo haces, es posible que aumentes la velocidad para intentar llegar a tu destino. Eso supone una activación de tu cuerpo, es decir, mayor fatiga y dejar de valorar objetivamente el peligro que hay a tu alrededor.

El efecto túnel puede ser también un peligro para tu bolsillo. Cada vez existen más radares colocados en las carreteras españolas. El aumento de velocidad en una carretera puede suponer una gran sorpresa en forma de multa. Recuerda que se ha rebajado a 90 km/h el límite de velocidad en carreteras convencionales, aunque podrá ser de 100 km/h si existe la suficiente distancia de seguridad entre coches. Mientras que, en las autopistas y autovías, el límite sigue en 120 km/h.