Home / consejos seguridad / Las averías más frecuentes en verano

Las averías en un vehículo suceden en cualquier época del año. En invierno es más probable tener problemas con el arranque por fallos en la baterías o calentadores; pero el verano también tiene sus problemas. Hay fallos en los coches que están asociados directamente con el calor veraniego.

Los meses estivales de verano cogemos el coche con más frecuencia. Los horarios intensivos en el trabajo, las vacaciones y el buen tiempo favorecen que salgamos más. Eso quiere decir que nuestro coche se fuerza más y pueden aparecer averías. Desde Autolunas Carabanchel te explicamos cómo evitar los problemas más frecuentes del verano.

Lista de averías que suceden más frecuentemente en verano

  • Aire acondicionado: a veces pasa mucho tiempo sin usarse durante el invierno. Hay que ponerlo en marcha de vez en cuando ya que somete a un mayor esfuerzo al motor. Existen partes del aire acondicionados que deben estar en perfecto estado para tener la temperatura correcta dentro del habitáculo: correa de auxiliares, filtro, entradas de aire, fluido refrigénico…
  • Motor: es importante revisar el nivel del refrigerante y del aceite antes de empezar un viaje. La razón es que uno de los problemas más comunes es que esto puede afectar a la temperatura del motor. En zonas de subida evita circular en marchas largas y en zonas de rampa baja una marcha. Te ayudará a controlar su temperatura.
  • Neumáticos: es normal que durante el verano nos desplacemos más y junto al aumento de las temperaturas, se pueden producir reventones. Cuanto más baja sea la presión, más fácil es sufrir un reventón ya que la deformación de la cubierta genera más fricción y calor. Por eso, siempre debes tener la presión correcta en tus ruedas.
  • Frenos: cuando salimos de vacaciones y vamos con amigos, el coche se llena de maletas. Eso supone una gran sobrecarga y con las altas temperaturas, hacen que los frenos se calientes demasiado. Evita lavar el coche nada más terminar el viaje ya que los discos se pueden doblar; cambia el líquido de frenos periódicamente; y usa el freno motor en las bajadas prolongadas para no sobrecargar las ruedas.