Home / Cambio de lunas / Protege tu parabrisas del calor extremo en verano

Las propiedades del parabrisas pueden verse afectadas debido al clima, especialmente cuando hace mucho calor o mucho frío.  La temperatura y la humedad pueden provocar que el parabrisas acabe dañado o que se agrave el daño en caso de existir. Esto quiere decir que si nuestra luna delantera tiene un pequeño impacto o grieta puede acabar extendiéndose por todo el parabrisas debido al clima e incluso al contraste entre la temperatura externa e interna. Precisamente, el uso del aire acondicionado puede provocar ese contraste. Como resultado, pasaremos de tener que reparar el parabrisas a tener que sustituir la luna por una nueva.

Otro aspecto que puede dañar el parabrisas es la velocidad con la que se enfriará o se calentará. Esto también afectará a su resistencia. Si se producen cambios de temperatura de forma brusca en poco tiempo, la resistencia del parabrisas disminuirá. Las consecuencias pueden ser desde que aparezca una pequeña grieta en la luna delantera hasta que la pequeña grieta acabe por abrirse y hacerse más grande. En este caso, tendremos que llevar nuestro coche a un taller especializado en reparación/sustitución de lunas como es Autolunas Carabanchel. Es la única forma de volver a conducir con absoluta seguridad y tranquilidad en carretera.

Calor extremo en verano

En verano, debido a las altas temperaturas, los coches sufren mucho, especialmente cuando los aparcamos en la calle. El calor producirá la dilatación de la carrocería. Por mínimo que sea, el adhesivo utilizado para unir el parabrisas con la carrocería puede que no sea capaz de absorber esa pequeña variación de temperatura. Esto puede provocar un ligero abombamiento en el parabrisas con respecto a su forma original. Para entenderlo un poco mejor, os vamos a poner un ejemplo. Cuando hace 30 grados y tenemos el coche aparcado a pleno sol, la temperatura del parabrisas puede llegar a alcanzar hasta los 70 grados. A una temperatura mucho inferior a esta, se producirá el reblandecimiento del butiral (material de plástico resistente que va entre medias del vidrio laminado del parabrisas). La consecuencia será la pérdida de capacidad de absorción de golpes. Habrá más probabilidad de una nueva rotura en el parabrisas o que la ya existente se haga más grande.

En verano, protege tu coche del sol. Intenta aparcar a la sombra y en caso de tener que aparcar al sol, intenta que sea durante poco tiempo. Del mismo modo, no pongas el aire acondicionado nada más entrar al coche. Baja las ventanillas y deja que disminuya un poco la temperatura del interior. Por último, revisar tu parabrisas antes de salir a carretera. Si presenta una mínima rotura o grieta, pide cita en nuestro taller en Madrid y te repararemos tu parabrisas para dejarlo como nuevo. Volverá a ser totalmente seguro y eficaz. Además, se trata de un tratamiento rápido. En pocos minutos quedará totalmente reparado y además, evitarás tener que sustituirlo por uno nuevo. Más información en Autolunas Carabanchel.