Home / consejos seguridad / El color del coche, factor clave en el calor

¿Sabías que al principio todos los coches eran negros? Por aquel entonces, el mayor fabricante del mundo Henry Ford se dio cuenta que la pintura negra era más fácil de aplicar. También se secaba mejor y además resultaba más económica. De ahí que en los comienzos del automovilismo el color del coche fuera siempre negro.

Eso es una tendencia que se ha transformado con el paso del tiempo. La paleta de colores para un coche ahora es interminable, aunque nos centremos casi siempre en blancos, negros, grises, rojos y azules. Incluso aquellos colores más variopintos y llamativos tienen su lugar en el mercado.

La elección del color del coche es fundamental

De hecho, el color del coche es muy importante, incluso a la hora de hacer el seguro del mismo debido a su mayor o menor visibilidad en carretera. También en verano, ya que la pintura oscura o de color negro absorbe más el calor que una blanca. Desde Autolunas Carabanchel te explicamos cómo el color determina el calor que puede hacer en el interior.

Los estudios son concluyentes: los colores oscuros absorben más el calor porque atraen más energía de luz. No es algo que nos pueda extrañar porque ya ocurre con la ropa que llevamos. En invierno vestimos tonos oscuros, mientras que en verano optamos por colores más claros que repelen el calor. Es una actuación que se aplica incluso al color de los edificios.

Cuando compramos un coche, nunca tenemos en cuenta el color ni el clima en el que estamos. Tanto si vivimos en zonas de predominio de temperaturas bajas como altas, terminamos eligiendo el que nos gusta. O incluso el que está disponible en ese momento en el concesionario. Lo cual es un error, sobre todo en territorios donde el mercurio del termómetro se eleva de manera extrema.

Las superficies metálicas del coche son muchos más sensibles a los rayos del sol que la ropa. Es por eso que, en verano, la carrocería de un vehículo es capaz de calentar hasta el extremo. Algo que se nota mucho en el coche, pero no se nota apenas en la vestimenta. Dependiendo del color de la pintura, hay coches que se calientas más que otros. Algunos estudios afirman que un vehículo negro llega a alcanzar una temperatura de más de 20ºC superior que un coche blanco.